El comedor y actividades extraescolares son tiempos y espacios donde el alumnado continua educándose. Aunque son otras personas distintas a maestros y maestras las que atienden estas actividades, el alumnado debe comportarse con educación hacia ellas y cumplir las mismas normas que en horario escolar tienen.
Los padres y madres deben conocer también el comportamiento de sus hijos e hijas en estos momentos. Para ello, el personal que atiende el comedor y las actividades de tarde está continuamente coordinado con la Jefatura de Estudios del centro, de manera que éste dé información precisa a las familias de cuanto allí ocurra. También se ha articulado un sistema de observación rotativa en horario de comedor, cuyo responsable es el propio alumnado; una pareja de alumnos, cada dos días, llevará un peto identificativo y un cuaderno para observar y anotar las conductas negativas de sus propios compañeros. Entendemos que de esta manera los niños y niñas participarán de la importancia de portarse bien en este tiempo y colaborarán para que allí exista un clima adecuado de convivencia.
Corresponde al centro conocer y orientar conductas de su alumnado en el comedor y actividades extraescolares, pero también es responsabilidad de padres o tutores preocuparse por la forma en que su hijo o hija se porta allí, así como conocer las condiciones en las que está en estos momentos.
Invito a las familias a hacer uso de su derecho de exigir las mejores condiciones posibles para sus hijos e hijas en el comedor y actividades extraescolares, dirigiéndose a esta Jefatura de Estudios o a la Dirección del centro, comunicando cualquier circunstancia o sospecha de que algo no funciona bien.
También animo al alumnado a participar en un debate que conlleve a detectar problemas de relación o convivencia y a resolverlos cuanto antes.
Gracias.